
Toda la travesía ha sido tranquila en extremo, con tramos en donde el mar parecía una balsa de aceite y aunque estas condiciones no son buenas para la observación de pelágicas son, en cambio, óptimas para detectar Marsopas.
Durante el primer tramo del trayecto (unas 180 millas hasta que anochece) a penas vimos pájaros pero si se cantaron muchos resoplidos de Rorcual común y Cachalote. A ambos lados del Barco.
En el canal de entrada a Portsmounth una nube de Gaviotas reidoras, argénteas, alguna cana y Charranes patinegros y comunes. En las boyas de marcaje del canal algún Cormorán. Una nutrida comitiva china compraba barcos de guerra junto al HMS Victory de Nelson.
Durante todo el trayecto vimos un continuo paso de Golondrinas y Aviones comunes, Bisbitas, Mosquitero musical, Collalbas, Lavanderas. Varios grupos de Palomas mensajeras descansaron sobre la cubierta o volando al rebufo. Una Gaviota sombría nos acompañó durante 180 millas sin aletear aprovechando la aspiración del barco.
Ya en Santurtzi despedida con la degustación del tradicional pincho de tortilla.
En este Ferry siempre encontrarás un ambiente de camaradería pajarera irrepetible. Pero hay que hacer un esfuerzo por compartir la barandilla, que a veces escasea, porque a los otros pasajeros del Ferry siempre les resulta curioso lo que hacemos y pretenden ver a “ojo pelao” lo que a nosotros nos cuesta apreciar con los telescopios.
Lleva tanto ropa de abrigo como ligera y crema para protegerte del sol aunque tengas la piel curtida. Por la noche es recomendable comer algo caliente en los restaurantes del barco. Usa mejor el de Autoservicio y si cometes la imprudencia de entrar a degustar el Bufé nunca te inclines por el Roastbeef a lo James Bond (frío, duro y con los nervios de acero).
En breve colgaremos más fotografias
Fotografías: Jose Herrero
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